martes, 13 de diciembre de 2016

Westworld 1x02 (Chestnut)

Para los que no lo sepáis, cuando miro capítulos que luego comentaré en ésta sección lo hago tomando notas, notas en un Word de todo aquello que me parece relevante sobre el mismo y que no quiero olvidar comentar. Pues bien, las notas de éste capítulo me ocupan un DINA4 con letra tamaño 11, lo que hace inviable que os explique todo lo que me ha parecido el capítulo.

HBO está montando una serie realmente impresionante, no sólo el concepto y la ejecución son geniales, sino que te va dando dosis de misterio sin parar como en los mejores tiempos de Lost.

Éste segundo capítulo confirma que Westworld será un referente del entretenimiento a poco que el boca a boca funcione, una serie de culto instantánea. Y aún nos quedan ocho capítulos más para terminar la temporada…

En ésta ocasión la trama nos sigue contando varias cosas a la vez, intentaré resumirlas (dejándome muchos detalles) y luego si queréis las comentamos en los comentarios.

De entrada está la llegada de dos nuevos huéspedes, dos personas de temperamentos totalmente distintos que nos sirven para ver cómo es la experiencia de entrar en Westworld y cómo cada uno encuentra satisfacción de formas distintas (uno follando y matando, el otro siendo él mismo, amable y atento a los detalles). Son dos personajes que seguro que dan mucho jugo, y que se presentan de forma impecable.
Luego tenemos a la madame del prostíbulo que vimos en el primer capítulo, un personaje que empieza a tener pesadillas (de otros papeles que le ha tocado interpretar) y con la que vemos la facilidad con la que les cambian hasta la personalidad. Éste personaje tiene una trama muy interesante, que nos demuestra que algo está cambiando en Westworld, y que el padre de Dolores no fue el único que sufrió éste cambio.

Seguimos con Ford y Bernard, los dos arquitectos de Westworld que parecen saber cosas que los demás no saben. El primero está preparando algo, y sigue demostrando que es un actor como la copa de un pino. El segundo no es una mera comparsa, aunque tiene menos peso que en el capítulo inicial.

Continuamos con el hombre de negro (Ed Harris), alguien que lleva desde que abrió el parque y que disfruta sobremanera de él. Alguien que dice que no se irá de aquí ya y que busca un misterioso laberinto, una especie de juego dentro de Westworld. Es alguien que hace lo que quiere (con permiso de los dirigentes) y que nos da una escena de acción muy bien rodada, además de uno de los principales misterios de la serie.

Por último está Dolores, que sale poquito, aunque cuando lo hace nos demuestra que algo ha cambiado en ella, despertando en mitad de la noche y siguiendo una voz que sólo ella oye hasta dar con un arma enterrada.

Los misterios se acumulan en una serie que no vive sólo del nivel de producción y la calidad de sus actores (realmente impresionan cuando pasan de estar desactivados a activados), sino de la calidad de un guion repleto de pequeños detalles que se va desplegando ante nosotros para que juntemos poco a poco las piezas.

Escenas como el despertar de Maeve (la prostituta) mientras la arreglan, ver qué hacen con los androides que caen, la ya nombrada escena de acción de Harris, o la desautorización del creador de historias por parte de Ford (Hopkins) serían por sí solas escenas de decir: capitulazo. Pero todas juntas te dan algo más.

Tengo unas ganas enormes de ver cómo sigue ésta serie y cómo van atando los hilos. Pero de momento disfruta como un enano viendo su desarrollo.

Imprescindible. Sin discusión.

Valoración en followmytv: 8,6.