sábado, 17 de junio de 2017

Expediente Warren: El caso Enfield

Hay que ver lo mal que lo he pasado ésta semana, y todo por culpa de las dos películas de ésta saga. En fin, veamos qué aporta Expediente Warren: el caso Enfield.

Hay que aclarar que la película es un caso más dentro de la vida del matrimonio Warren, pero que las tramas del matrimonio y de la familia sufridora no se juntan hasta la hora de metraje, más o menos.

Es una película de terror, de casa encantada y posesión, pero es algo más por la aportación que hace la historia que llevan con ellos el matrimonio que ya vimos en la primera entrega de la saga.

De entrada lo que vemos es a una familia (madre y varios hijos) que tiene que sufrir fenómenos paranormales bastante hardcore, especialmente una de las hijas, que se despierta fuera de su cama todas las noches y parece ser el objetivo prioritario del espíritu de la casa.

Está rodada con maestría, con planos bastante largos (las escenas son sorprendente largas) que nos van generando más y más tensión hasta el inevitable momento de susto. Pero lo peor no es el susto en sí, sino lo bien generada que está la tensión previa. No exagero si os digo que he tenido que parar la película en alguna ocasión para tomarme un respiro, incluso he bajado el volumen de lo tenso que me estaba poniendo…

Porque sí, la peli da miedo. Mucho. Especialmente en su primera mitad, cuando aún no tienes claro lo que pasa y el terror es más insinuado que mostrado (la segunda mitad ya es más “normal”). Así que abstenerse corazones débiles.

Actoralmente está muy bien llevada. El matrimonio Warren tiene química, y los dos están a una gran altura. Los niños están correctos (menos la protagonista, que hace un gran papel). Y, en general, te los crees a todos.

Me gusta que la película no se centre únicamente en la “casa encantada”. Aquí vemos los problemas derivados de no poder dormir para una niña, la tensión que vive la familia, el interés de los medios, cómo actúa la policía… una maraña de historias muy pequeñitas que le dan más profundidad a la película.

Personalmente creo que es mejor ésta segunda entrega que la primera. Puede que su director sorprenda menos con algunos planos, pero se le nota el oficio para hacernos pasarlo mal. Muy mal.

Valoración Personal: 8,5.