sábado, 22 de julio de 2017

La Leyenda de Tarzán

Alexander Skargaard es un actor que me gusta desde que le ví haciendo de vampiro en la serie True Blood, así que al ver que era el elegido para devolver a Tarzán a la gran pantalla mediante una superproducción no pude menos que alegrarme. Veamos qué tal le ha ido.

La película nos narra cómo al bueno de Tarzán le hacen una oferta para volver al Congo, a la selva de la que salió, acompañando una expedición. Él ya lleva viviendo mucho en la capital inglesa, y se ha hecho a la vida de un lord, con su mujer y una vida bastante buena, así que de entrada se niega.

Pero por cuestiones que no vienen al caso acaba aceptando, volviendo a un lugar que está siendo amenazado por un hombre que busca los diamantes que se esconden en la zona, un tipo despiadado que hará lo necesario para salirse con la suya.

Junto a la trama en la actualidad tendremos algunos flashbacks explicándonos los orígenes del personaje, así como sus primeros contactos con el personaje de Jane.

La trama es sencilla, yo diría que incluso demasiado, pero al menos tiene un desarrollo con un ritmo correcto que no se te hace pesado en ningún momento. Acción, flashbacks, algo de humor… un buen cóctel.

Con los personajes tampoco tengo problemas (bueno, el villano quizás sí); son todos bastante arquetípicos, pero están bien interpretados e incluso se permiten alguna floritura en momentos puntuales.

Los efectos especiales cumplen, con momentos que cantan un poco junto a otros muy bellos de mirar. Esto, unido a una buena ambientación y a una remarcable banda sonora (habrá que seguir al compositor, que es el mismo que el de Wonder Woman) hacen que el apartado técnico esté a la altura de lo esperado en una película que costó 180.000.000 $, ahí es nada.

Cualquiera diría que con todos éstos elementos tenemos un peliculón, no? Pues no. El resultado final se me antoja peor que la suma de sus partes, un fallo que debe ser de dirección o de montaje pero que hace que la sensación al terminar la película sea de indiferencia.

Quizás es el guion, quizás un villano que no me ha gustado nada, o quizás falta profundizar un poco más en los personajes; pero el caso es que se queda en película que está bien pero que se olvida con la misma velocidad con la que la has visto, una de esas que no recomiendas y de las que pasas rápido páginas. Y es una lástima que la película no cumpla con lo que esperaba de ella, porque el actor da perfectamente el pego, Margot Robbie es una maravilla verla en pantalla y Samuel L. Jackson está tan loco como siempre… me hubiera gustado ver una segunda parte.

Valoración Personal: 6.