sábado, 4 de noviembre de 2017

Sully

Sábado de nuevo, película estrenada hace un año otra vez (y van 153...) en ésta ocasión le toca a una película con cierto pedigrí, no en vano viene dirigida por Clint Eastwood e interpretada por Tom Hanks.

Es una película basada en hechos reales, en el aterrizaje de un avión en el río Hudson cuando los dos motores fallaron a la vez al poco de despegar. Una hora y media de metraje en la que veremos toda la secuencia que llevó al avión hasta el agua junto con la reacción de la gente ante el milagro de que no muriera nadie y la posterior investigación para ver si la maniobra fue la mejor elección por parte del piloto.

Una trama sencilla, pero muy bien llevada y dirigida por Eastwood, que a película que hace, película en la que demuestra que debió dejar la actuación antes. Con un montaje muy inteligente y una gran actuación del siempre solvente Hanks, estaremos irremediablemente atrapados.

Producción impecable, sonido atronador (en especial los momentos en los que suenan los motores), historia con cierta moralina, reivindicación de un personaje real... poco se le puede achacar a la película.

Es por ello que a poco que os guste sentaros en el sofá a ver películas podéis darle una oportunidad. Y repito: es cortita!

Eso sí, la película no es perfecta, y aunque no tiene ningún error de bulto ni en guion, interpretaciones o dirección, sí que es cierto que podría haber sido perfectamente un telefilm si no hubiera caído en las manos en las que cayó. Con ésto quiero decir que es una película que no intenta ir más allá de contarnos una historia, y quizá hubiera podido hacerlo dado lo sobrada que va dentro de los márgenes habituales.

Oficio puro y duro.

Valoración Personal: 8.