sábado, 9 de diciembre de 2017

Hasta el último hombre

Vamos con una película que no esperaba y que me ha sorprendido gratamente. No la esperaba porque su director es un bocachancla al que le habían hecho la cruz y estaba yo convencido de que no volveríamos a verlo por el cine, y es una lástima, porque durante mucho tiempo fue mi actor favorito.

Ahora Mel Gibson vuelve tras las cámaras con una nueva película que demuestra que el hombre tiene talento. Y mucho.

Hasta el último hombre es una película ambientada en la segunda guerra mundial, concretamente en la figura (real) de un hombre que decide alistarse en el ejército americano para servir a su país, pero al que unas profundas creencias impiden usar armas.

Así, le seguiremos desde su niñez hasta que la película termina, conociendo los motivos que le llevan a negarse a disparar y que le acarrerán muchos problemas cuando el ejército se niegue a atender su petición.

Por el camino el veremos crecer, enamorarse, instruirse, mantenerse en sus trece... hasta que llega el tramo final y ya no podemos menos que empatizar con el personaje.

Poco más de dos horas de metraje que se pasan en un suspiro.

Del lado de la dirección tenemos la confirmación de que Gibson tiene mucho talento, y de que por culpa de sus declaraciones incendiarias nos hemos perdido un puñado de películas de altísimo nivel. Sabe mantener el pulso narrativo como pocos, y demuestra ser un estupendo director de actores.

Unos actores a los que no se puede poner pega alguna. Andrew Garfield se destapa como un protagonista escuchimizado y algo bobalicón pero de firmes creencias. Un tipo al que cuesta entender al principio, pero que se va haciendo con el espectador al igual que con sus compañeros de unidad.

El resto de personajes son bastante más secundarios, pero destaca que Vince Vaughn haga un buen papel, para que veáis lo buen director de actores que es Gibson.

Otro punto a destacar es la tremebunda banda sonora. Rupert Gregson-Williams apunta a grande, con dos maravillas seguidas como son la de ésta película y la de Wonder Woman. Simplemente impresionante, y quizás la mejor banda sonora que he escuchado éste año.

Termino diciendo que estamos ante una película positiva, aunque no por ello exenta de violencia, de la que hay y muchísima. Es de esas películas de las que los estómagos sensibles deberían abstenerse, porque la guerra se muestra en toda su crudeza, sin recrearse pero sin cortarse para nada. Avisados quedáis.

Así que os podéis imaginar lo que diré ahora: vedla si no lo habéis hecho, posiblemente sea la mejor película de 2016 (está en el top seguro) y se mea en la ganadora del Oscar a mejor película, así, tal cual.

Una maravilla que pienso comprarme en Bluray ahora que vienen sus majestades los reyes.

Valoración Personal: 9,5.