martes, 22 de noviembre de 2016

The Crown 1x07 (Scientia Potentia Est)

Encaramos ya la recta final de ésta primera temporada de The Crown, y lo hacemos con un séptimo capítulo que toca varios temas interesantes. Veámoslos.

Lo primero que se nos presenta es un flashback a 1940 donde vemos que la reina no recibió una educación normal, así que sus conocimientos de cultura general son nulos. Esto es algo que en el momento presente de la serie le lleva de cabeza, ya que se siente inferior cuando debe tratar con hombres de estado, así que ni corta ni perezosa se busca a un tutor para aprender aquello que debería haber aprendido de niña. En éste marco tenemos una confrontación con su madre muy bien rodada.

Lo segundo es la inminente jubilación del secretario de la casa real, para lo que debe ser elegido un sucesor. Es curioso ver cómo presionan a la gente para que siga con la tradición, y es que pese a que la reina elige al segundo en la línea, los presiones le hacen claudicar.
Lo tercero es un tema capital que sirve de mcguffin para otra cosa: las pruebas nucleares por parte de Unión Soviética. Dichas pruebas desencadenan una posible reunión para negociar, reunión que Churchill quiere que Inglaterra presida, por encima de los americanos, a los que considera todavía no preparados para ello. Esto acaba por demostrar que los dos hombres más poderosos del país están ya mayores, primero el Ministro de Exteriores siendo operado de urgencia en Estados Unidos dando una imagen bastante lamentable, y luego Churchill sufriendo dos embolias que le ocultan a la reina.

El tema de las embolias acaba por detonar cuando la reina se entera, y, aconsejada por su nuevo tutor llama a los que la han engañado y les da una regañina como si fueran niños (Churchill incluido). Dicha regañina es la mejor escena del capítulo, con un Churchill encogido reconociendo que Isabel empieza a estar preparada como reina y que él está mayor, pese a lo cual seguirá un tiempo más en el poder. Es un auténtico escenón.

Por lo demás la cosa tampoco avanza demasiado. Y eso que pensaba que acabaríamos por ver al presidente americano en un banquete que preparan para él (y al que no puede asistir). Pero tanto el añadido del tutor como la evidencia de la edad de Churchill son añadidos suficientes para que el capítulo esté entre los mejor valorados de la serie (una serie bien valorada de por sí).

Otra cosa que me ha gustado mucho y que puede ser accesorio es ver cómo se prepara el palacio para el banquete un despliegue de medios visual impecable.

Isabel va tomando las riendas en lo que puede, aunque se la sigue viendo inexperta y cediendo en cosas que tenía claras (como el secretario en éste capítulo o el tema de su hermana en el anterior). Una reina a la que también vemos con dudas sin tener claro el papel que debe ejercer.

Termino comentando el momento final en el que se insinúa cierta felación por parte de Isabel hacia su marido, una muestra de que aquí no se cortan en “mostrar” los momentos íntimos de una figura real.

Valoración Personal: 8,4.