sábado, 8 de abril de 2017

Objetivo: Londres

A veces uno escoge películas por los actores que salen (Gerald Butler y Morgan Freeman) y porque son cortitas (menos de hora y media), así, si resulta ser un ñordo tampoco estás tanto rato hipotecado.

Objetivo Londres es una película que nos traslada a una hipotética muerte de un jefe de estado, cuyo funeral aprovechan unos terroristas para intentar acabar con la vida del presidente de los Estados Unidos. Con ésta premisa se nos trae una película de acción que intenta darnos moralina americana en más de un momento y que no tiene ningún tipo de fondo.

Es una película sosa, insulsa, con una acción por momentos bien rodados mientras que en otros pasa a ser sonrojante, con un CGi bastante ausente que cuando aparece está mal hecho. Digamos que es una película que de salir en los noventa hubiera resultado ser una película de acción del montón, sin desentonar demasiado, pero que a día de hoy no tiene hueco alguno en el cine de acción.

Y mira que tiene momentos que podrían haber resultado espectaculares, pero entre un presidente que parece un héroe de acción y un Butler que interpreta al tipo duro habitual… al final nos queda eso, un producto que pasará con más pena que gloria y al que las críticas han machadado (con razón).

Sé que habrá a quien ésta película le guste (mi padre, por ejemplo), pero objetivamente no se la puedo recomendar a nadie. Es mala, sin más.

Y los actores no tienen la culpa, simplemente está mal llevada y no tiene gancho suficiente para mantenerte pegado a la pantalla, ni con la acción incesante ni con ningún otro truco narrativo.

En fin, Objetivo Londres es una película que no hay que ver y por de la que no vale la pena seguir hablando.

Valoración Personal: 3,5.