sábado, 30 de diciembre de 2017

Passengers

Passengers es una película que pasó con más pena que gloria por las pantallas de los cines del mundo (especialmente en el caso americano), y lo fue pese a un tráiler que me gustó bastante y a dos actores potentes como reclamo: Chris Pratt y Jennifer Lawrence. Veamos si el golpe en taquilla estuvo justificado.

La historia de Passengers es sencilla: una nave colonizadora parte en un viaje de la tierra a otro mundo con más de cinco mil personas a bordo. Es una nave moderna y autosuficiente, que lamentablemente sufre un error y despierta a uno de los pasajeros antes de tiempo. El pobre hombre se enfrenta a noventa años de soledad si no consigue arreglar su situación.

La película se complicará poco a poco, y gran parte del atractivo de la misma es conocer la situación del hombre que despierta, los detalles de la misión y lo que le empuja a hacer lo que hace.

No diré más porque ya entraríamos en los tres cuartos de hora de película.

La trama me gusta. Vale que es sencilla, pero va pasando por distintas fases para transformar lentamente la película de un género al siguiente, siendo en su conjunto (y según mi opinión) un buen drama romántico. Incluso podéis esperar momentos dramáticamente intensos y con unas buenas actuaciones.

La película se sustenta esencialmente sobre el trabajo de Pratt y Lawrence (con algunos momentos en los que está físicamente espectacular), los dos personajes con mentalidades muy distintas y situaciones que no tienen nada que ver. Por suerte los dos actores hacen un muy buen trabajo, sorprendiendo el registro dramático de Pratt, que debe aguantar sólo durante muchos minutos la película sobre sus hombros. Vale, no están de premio, pero para lo que les exige la película creo que no se les puede reprochar nada.

Los efectos especiales también están bien. Son unos efectos bastante sutiles durante gran parte de la película, basándose en la ambientación o los interiores de la nave, pero hay alguna escena en la que se ve que hay mimo (una con ingravidez y agua de por medio) y llega a incluso a sorprender. Eso sí, repito que al 90% del metraje son los dos actores, esto es un extra.

El ritmo de la película me ha parecido muy bueno, no aburriéndome en ningún momento durante las casi dos horas que dura. Y es complicado conseguir eso cuando apenas hay escenas de acción o la tensión es más por preocupación hacia los personajes que porque estén en un peligro inminente. Además, el ir cambiando de género (un par de veces) hace que vuelvas a engancharte con cada nuevo cambio.

Personalmente creo que la película ha sido totalmente infravalorada y es una visionado obligado a poco que te gusten los actores protagonistas o los dramas románticos. Quizá los que esperaran una nueva Interestelar son los que han salido más escaldados. Passengers no va de esto, sus pretensiones son muchísimo menores y el tema espacial es una excusa para el punto de partida y alguno de sus argumentos. Supongo que el problema fue precisamente ese: esperar una epopeya espacial y encontrarse algo mucho más pequeñito, aunque igualmente interesante.

Vale la pena? Para mí sin lugar a dudas.

Valoración Personal: 8,5.
Valoración Metacritic: 41.