lunes, 3 de abril de 2017

Marco Polo T2

La primera temporada de Marco Polo  me dejó un sabor un tanto amargo, era una serie con elementos suficientes para convertirse en un referente dentro de la ficción histórica, un nivel de producción a lo Juego de Tronos y una base histórica atrayente y distinta a la habitual. Pero diversas decisiones en los guiones y un ritmo bastante cansino hicieron que al final quedara como un sí, pero no.

Así, no es de extrañar que la segunda temporada haya tardado un poco en pasarse por mi televisión, y más sabiendo que la serie había sido cancelada y no seguiría desarrollando las aventuras de Marco Palo en tierras del Khan.

Una vez tomada la decisión y empezada la temporada estaba teniendo sensaciones similares a la temporada anterior: todo muy bonito, bien hecho y objetivamente bueno, pero no me calaba.

Y los capítulos fueron pasando, las tramas tomando cuerpo, los personajes asentándose y la serie despegó.

Sí, Marco Polo en ésta segunda temporada me ha parecido una muy buena serie, que solventa los problemas que tuvo la primera, añadiendo más acción, tramas culebronescas, traiciones… de todo. Más y mejor.

La segunda temporada gira en torno al desafío por parte de un familiar a la autoridad del Khan, un desafío que deberá ser respondido a la vez que se intenta pacificar la China recién ocupada y se solventan los problemas internos de la familia.

Son diez capítulos que van de menos a más, pero sin dejar de tener en todos los capítulos un momento de esos que recuerdas, de los que hacen que el capítulo valga la pena la pena y la trama siga avanzando.

Junto a la trama por el poder, tendremos algunas mucho más sutiles y que podrían entrar dentro del género culebrón. Entre ellas están la sucesión del Khan, cierta traición o la lealtad de Marco hacia su amo. Y por si fuera poco, antes de llegar a media temporada se añade la “amenaza cristiana”.

De verdad que parece mentira que los guionistas sean los mismos que en la primera temporada, aquí van de una trama a otra, sin detenerse excesivamente y dando importancia a todas ellas por igual, tejiendo una historia que acaba explotando en los tres últimos capítulos.

El resto igual que siempre: dinero everywere, algo que se nota en los escenarios, vestuario, batallas, combates… es una serie que da gusto ver sentado y en una tele bien grande, y repito que no tiene nada que envidiar en éste sentido a Juego de Tronos.

Además, la segunda temporada tiene un incremento de acción sustancial, desde las batallas hasta los 1 vs 1, con secuencias al más puro estilo oriental y otras un tanto más brutas. Memorable.

Los actores también dan un paso adelante y se hacen con sus personajes. Desde el inconmensurable  Benedict Wong hasta el actor protagonista. Todos se han hecho con sus papeles, mucho más carismáticos y que te hacen empatizar con ellos. Nada que ver con la temporada anterior.

Y con esto llegamos al final, con una serie que ha despertado justo antes de ser cancelada, una serie que lo deja en su mejor momento, justo cuando consigue tenerte enganchado y con ganas de más, con lo que la sensación de frustración al ver el final es bastante grande.

Como temporada no tengo casi nada que reprocharle, pero como serie creo que sólo vale la pena si te interesa el período histórico y no te importa verte una serie lenta y que tarda en arrancar. Una serie de la que disfrutarás si disfrutas de una producción cuidada y puedes perdonarle un ritmo irregular en la primera temporada. Y más sabiendo que te dejará con ganas de más.

Así que no recomiendo empezarla XD.

Una lástima, porque hubiera visto encantado la tercera temporada (o cuarta, o quinta, de tener el nivel de ésta).

Valoración Media Followmytv: 7,94.

Valoración Media Imdb: 8,38.